Los ejercicios, bautizados 'Sarollah' (venganza de Dios), se extenderán por cuatro días en la mitad sur del país, principalmente en torno al Golfo Pérsico, con el despliegue de misiles, sistema radar y aviones, según un comunicado del Ejército iraní divulgado por IRNA.
El objetivo de las maniobras, que se desarrollarán en una superficie de 190 mil kilómetros cuadrados, es reforzar la coordinación entre los Guardianes de la Revolución (que controla los misiles del país) y el ejército regular.
Irán busca protegerse de un posible ataque occidental contra sus objetivos nucleares.
Los ejercicios militares tienen lugar en momentos en que Israel ha multiplicado las alusiones a un posible ataque militar contra las instalaciones nucleares iraníes.
Israel, Estados Unidos y otros países de Occidente acusan a Irán de ocultar bajo su programa civil otro de carácter militar, cuyo objetivo sería producir armas nucleares, sin embargo Teherán insiste en que su único objetivo es el uso pacífico de energía y tecnología.
(El Economista)