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Activista chino ciego viaja a Estados Unidos

Un activista chino ciego fue sacado el sábado del hospital en que se encontraba y tomó un avión rumbo a Estados Unidos, tras un mes de gestiones diplomáticas que pusieron a prueba las relaciones entre Washington y Pekín.





19 de Mayo de 2012 a las 13:27 hrs -- Centinela Digital
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Chen Guangcheng, su esposa y sus hijos embarcaron en el vuelo 88 de United Airlines, que despegó el sábado al atardecer del aeropuerto de Pekín. El vuelo llegará a Newark, en Nueva Jersey el sábado por la tarde.

A primeras horas del sábado, Chen habló por teléfono desde el aeropuerto, e indicó que abandonó el hospital en el que se encontraba y creía que partiría por la tarde rumbo a Newark, uno de los aeropuertos de Nueva York.

"Me acuden a la mente miles de pensamientos", dijo Chen, que agradeció a sus partidarios la ayuda prestada y a quienes indicó que espera volver.

"He solicitado un permiso temporal de ausencia, y espero que lo entiendan", agregó.

Chen y su familia fueron llevados en un microbús hasta el avión y el activista fue visto en una silla de ruedas en la pista y luego en el elevador que le permitió entrar en el aparato.

La partida de Chen y su familia a Estados Unidos es la conclusión de casi un mes de tensiones y años de malos tratos atribuidos a las autoridades locales hacia el activista autodidacta, que el mes pasado se escapó del arresto domiciliario al que estaba confinado en su aldea.

Sus partidarios aplaudieron su partida.

"Creo que es un gran avance. Nos alegramos de ello", dijo el activista Bob Fu, afincado en Estados Unidos. "Es una victoria para los luchadores por la libertad".

Chen se refugió en la embajada estadunidense de Pekín, lo que ocasionó un enfrentamiento diplomático días antes de la reunión cimera entre ambos países con la presencia de la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton. Tras días de negociaciones, ambas partes anunciaron un acuerdo por el cual el activista y su familia podría viajar a Estados Unidos para estudiar.

La partida de Chen, su esposa y dos hijos fue preparada enteramente por los funcionarios chinos y estadunidenses sin consultar, al parecer, al activista.

Chen dijo haber sido informado poco antes del mediodía de su inminente partida. Las autoridades no le entregaron, ni tampoco a su familia, pasaportes ni les dieron detalles del viaje sino hasta llegar al aeropuerto.

(Excelsior)