La oferta, negociada por los grupos de consumidores, es un intento de Costa Cruceros de limitar las consecuencias legales del accidente.
Cada pasajero también recibiría un reembolso por el crucero y por el costo de su viaje de regreso a sus hogares. La oferta se aplica a todos los pasajeros, ya se trate de niños o adultos, que no hayan sufrido daños físicos. La empresa tratará en forma individual con los pasajeros heridos.
Varios cuerpos fueron encontrados por buzos en puntos de reunión para evacuación sumergidos, usando chalecos salvavidas.
Hasta el momento se han recuperado 16 cuerpos y aún hay 16 desaparecidos después de que el crucero de 290 metros de largo golpeó una roca cerca de la isla toscana de Giglio.
El capitán del barco, Francesco Schettino, está detenido bajo arresto domiciliario acusado de causar el accidente por acercase demasiado a la costa.
La empresa matriz de Costa Cruceros, Carnival, ya está enfrentando acciones legales por la indemnización. Los que acepten la oferta renunciarían a presentar demandas futuras contra Costa Cruceros, según el acuerdo, y recibirán el pago dentro de siete días.
Codacons, un grupo de consumidores que no participó en la negociación, está recopilando los nombres de los pasajeros para presentar una demanda colectiva en Miami solicitando 125.000 euros para cada pasajero.
El presidente de Codacons, Carlo Rienzi, dijo que la oferta era insuficiente e instó a los pasajeros a visitar a un doctor para ver si habían sufrido trauma psicológico.
Mientras tanto, John Arthur Eaves, un abogado especializado en daños personales, está llamando a los pasajeros a presentar querellas individuales contra la empresa en Estados Unidos.
"La demanda colectiva no es la herramienta correcta para este caso", declaró Eaves a Reuters Televisión. "En este caso, la gente necesita ser tratada como individuos. Todos en este barco sufrieron daños diferentes", añadió.
Sin embargo, el director de la asociación de operadores de tours de Italia, Roberto Corbella -que ayudó a Costa Cruceros a negociar la oferta con los grupos de protección al consumidor- instó a los pasajeros a aceptarla.
"Las querellas tienen resultados inciertos, toman tiempo, hay costos legales y algunos estudios indican que no existe la certeza de que los pasajeros obtendrían más de lo que la empresa está ofreciendo", declaró a Reuters Televisión.
(Información: El Economista)