La gobernadora del estado, María Eugenia Campos Galván, se pronunció tras ser cuestionada sobre el presunto golpeteo político derivado de los señalamientos hechos por autoridades de Estados Unidos contra el mandatario de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Campos Galván consideró que algunas posturas de actores políticos carecen de imparcialidad, al contrastar el tratamiento del caso de Sinaloa con lo ocurrido en Chihuahua, donde se desmanteló un presunto narcolaboratorio y, posteriormente, se registró la muerte de cuatro agentes en la zona, dos de ellos de origen estadounidense. Señaló que, mientras en un caso se cuestiona el actuar de las autoridades estatales, en otro -dijo- se observa una defensa abierta.
“Nada más quiero que quede algo muy claro: se habla mal por desmantelar un laboratorio, por impedir que la droga llegue a las familias, a nuestras niñas y a nuestros niños, y al otro se le defiende a capa y espada”, expresó la mandataria.
Finalmente, la gobernadora aseguró que su administración mantiene un enfoque orientado al bienestar de la población chihuahuense, al destacar que se trata de un gobierno con carácter humanista.