Los papeles que interpretan los actores a menudo requieren un nivel de compromiso que va más allá del set de filmación, algunos adoptan acentos, gestos y maneras de hablar que pueden volverse parte de su día a día.
Pero ¿qué sucede cuando ese hábito choca con la vida personal fuera de cámara? Recientemente, Charlie Hunnam compartió una anécdota curiosa sobre cómo un elemento de su actuación le fue señalado y corregido por alguien muy cercano, su pareja.
La historia tiene un trasfondo tanto profesional como personal, y muestra cómo una voz puede trascender el contexto del film y afectar a quienes están alrededor del actor en su vida cotidiana.
(milenio)