Estados Unidos ha intensificado los golpes contra los cárteles mexicanos mediante operaciones en tiempo real, gracias a la Célula Nacional de Fusión Interinstitucional, conocida como NIFC. Este nuevo esquema permite pasar del espionaje tradicional a la llamada “inteligencia accionable”, con la que se realizan arrestos y decomisos en cuestión de minutos.
La NIFC, instalada en el Centro Nacional de Contraterrorismo, integra información de agencias como la CIA, FBI, DEA, NSA y Seguridad Nacional, además de fuerzas armadas y financieras. Según datos oficiales, sus operativos han derivado en más de tres mil arrestos y la incautación de más de 70 toneladas de drogas.
La estrategia, impulsada durante el gobierno de Donald Trump y diseñada por la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, ha apoyado detenciones de alto perfil vinculadas a los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, marcando un cambio profundo en la lucha contra el crimen organizado transnacional.
-EFE-