Una auditoría interna de Leche para el Bienestar detectó graves irregularidades en la distribución de leche en polvo, UHT y líquida. El Órgano Interno de Control encontró que choferes sin licencia vigente repartieron el producto en camionetas viejas, algunas sin fumigación adecuada.
Los contratos permitieron el uso de vehículos anteriores a 2015 y no exigieron licencias sanitarias ni aval de Cofepris para transportistas ni empresas fumigadoras. Además, los certificados de fumigación se pedían cada tres meses, aunque su vigencia real es solo de un mes.
También se detectó falta de monitoreo GPS, documentación vehicular incompleta y deficiencias en la licitación. La dependencia fue emplazada a aclarar estas anomalías, sin que hasta ahora haya respuesta oficial.
-EL SOL DE MÉXICO-