Francia, con apoyo del Reino Unido y países aliados, interceptó en el Mediterráneo un buque petrolero ruso acusado de violar sanciones internacionales y operar con bandera falsa.
El presidente Emmanuel Macron informó que la Armada francesa abordó el navío en el Mar de Alborán, en apego al Derecho Internacional del Mar, y que tras la operación se abrió una investigación judicial y el barco fue desviado.
La acción fue celebrada por el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, quien agradeció a Francia y señaló que este tipo de medidas ayudan a evitar que el petróleo ruso financie la guerra.
París afirmó que no tolerará violaciones a las sanciones y que la llamada “flota fantasma” contribuye directamente al esfuerzo bélico de Moscú.
-EFE Y EUROPA PRESS-