La ciudad de Nueva York se encuentra paralizada por una histórica tormenta invernal, considerada la más fuerte en la última década, que mantiene calles cerradas, escuelas suspendidas y severas afectaciones en transporte y energía.
El Servicio Nacional de Meteorología reportó hasta 38 centímetros de nieve acumulada y temperaturas de menos dos grados, con intensas nevadas y neblina helada. Las autoridades prohibieron la circulación de vehículos no esenciales para evitar accidentes.
La tormenta afecta a millones de personas en el noreste de Estados Unidos, desde Washington hasta Maine, y ha provocado miles de vuelos cancelados y cortes de electricidad.
El alcalde Zohran Mamdani pidió evitar viajes innecesarios, mientras continúan los operativos de emergencia ante las severas condiciones climáticas.
-EL SOL DE MÉXICO-