El sur de Beirut vivió horas de caos tras el mayor ataque aéreo lanzado por Israel desde el inicio del conflicto el pasado 2 de marzo, dejando decenas de muertos y cientos de heridos, según autoridades libanesas.
Los bombardeos impactaron múltiples zonas de la capital y sus suburbios, provocando escenas de pánico, evacuaciones y una intensa movilización de ambulancias y equipos de rescate. Varias áreas afectadas no habían sido atacadas previamente.
El gobierno libanés calificó la ofensiva como una “escalada muy grave” y pidió a la población facilitar las labores de emergencia, mientras continúan los rescates entre los escombros.
Por su parte, el Ejército israelí afirmó que atacó más de 100 objetivos vinculados a Hezbolá, en lo que describió como una operación coordinada de gran escala.
-EFE-