El secretario general de Gobierno del Estado, Santiago De la Peña Grajeda, calificó como parte de un “debate político” los señalamientos recientes contra la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, así como las acusaciones dirigidas al gobernador de Sinaloa por presuntos vínculos con el narcotráfico. El funcionario señaló que estos temas han contribuido a tensar nuevamente el ambiente dentro del Poder Legislativo federal.
De acuerdo con De la Peña, tras estos señalamientos, legisladores de oposición en el Senado de la República han retomado la posibilidad de impulsar un juicio político contra la mandataria estatal, a raíz de los hechos ocurridos en la zona serrana de Chihuahua, donde fallecieron dos agentes estadounidenses. No obstante, recordó que dicha propuesta ya había sido descartada previamente por la falta de elementos legales.
Finalmente, el secretario consideró que estas acciones responden a una dinámica de confrontación entre fuerzas políticas, con la intención de “emparejar la balanza” al interior de los partidos. “Me parece más que es un tono político que algo que realmente tenga sustento en la realidad”, puntualizó.