Explicó que en la espina bífida, la columna vertebral del feto no llega a cerrarse del todo, generando un daño en los nervios que causa parálisis leve en las piernitas de bebé; mientras que en la anencefalia gran parte del cerebro y cráneo no se desarrollan, por lo que los pacientes con este padecimiento nacen sin vida o mueren poco tiempo después de su nacimiento.
Indicó que uno de los principales riesgos de que el feto desarrolle este tipo de afectaciones es porque la madre padezca obesidad, sufra diabetes y no esté bien controlada, o bien al tomar medicamentos controlados.
Mencionó que este los defectos de tubo neural se diagnostican antes de que el niño nazca; mediante exámenes de laboratorio o imagen y al ser diagnosticado se proporcionan tratamientos para prevenir daños futuros, además de brindar atención médica durante su desarrollo.
Manifestó que para evitar este tipo de enfermedades en los pequeños, la madre
debe ingerir suficiente ácido fólico, que es la vitamina B, antes y durante el
embarazo, esto ayudará al bebé a prevenir los defectos de tubo neural.
Como principal recomendación, insistió que las mamás consuman alimentos ricos
en ácido fólico como son los vegetales de hoja verde, tales como la espinaca, las acelgas, lechugas, las lentejas y frijoles, los espárragos, el brócoli, las naranjas, papaya y fresas, por mencionar algunos.