Ante la implementación del uso obligatorio de cubrebocas en los estados de Jalisco e Hidalgo como medida preventiva frente a los contagios de sarampión reportados en diversas entidades del país, el secretario de Salud de Chihuahua, Gilberto Baeza Mendoza, se pronunció al respecto tras ser cuestionado sobre la eficacia de esta acción para combatir la enfermedad.
El funcionario señaló que, si bien el uso de cubrebocas podría disminuir ligeramente la probabilidad de contagio, su eficacia es limitada en comparación con la vacunación. En este sentido, subrayó que la forma más efectiva de prevenir el sarampión es mediante la aplicación de vacunas. Asimismo, explicó que aunque el cubrebocas fue una herramienta clave durante la pandemia de COVID-19, las vías de transmisión del sarampión son distintas, por lo que las estrategias deben ajustarse a las características propias de cada enfermedad.
“El uso del cubrebocas no es exclusivo del COVID, es para cualquier enfermedad de transmisión; sin embargo, la aplicación de la vacuna es lo que realmente funciona. El cubrebocas a lo mejor ayuda un poco a reducir la transmisión, pero no garantiza que no haya contagio”, destacó.
Finalmente, Baeza Mendoza advirtió que la implementación de esta medida podría generar un efecto contrario al deseado, si algunas personas consideran que el cubrebocas sustituye la vacunación, lo que podría derivar en un incremento de brotes de sarampión.