La iniciativa de reforma electoral enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum impacta directamente al Instituto Nacional Electoral.
Entre los cambios propuestos está adelantar los cómputos distritales para que inicien desde la recepción del primer paquete electoral y no hasta el miércoles posterior a la jornada. Además, se plantea reducir de 48 a 35 minutos diarios los tiempos oficiales en radio y televisión administrados por el INE, así como establecer que ningún funcionario electoral gane más que la presidenta.
Aunque se había anunciado la posible desaparición del PREP y de los OPLE, el texto enviado a la Cámara de Diputados no contempla esos cambios, que podrían discutirse en leyes secundarias.
La propuesta también eleva a rango constitucional las acciones afirmativas para grupos históricamente subrepresentados y permite el uso de tecnologías en consultas populares, no en elecciones federales.
-EFE-