El director de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, advirtió que el mundo enfrenta la mayor amenaza energética de su historia a raíz del conflicto en Medio Oriente.
Explicó que la interrupción en los flujos de petróleo y gas desde el golfo Pérsico podría tardar hasta seis meses —o más— en restablecerse, y alertó que tanto gobiernos como mercados están subestimando la magnitud del problema.
El impacto ya se refleja en el aumento del precio del crudo, que ha superado los 100 dólares por barril, así como en afectaciones a industrias clave como fertilizantes, plásticos y manufactura.
Birol comparó esta situación con las crisis petroleras de los años 70 y advirtió que podría desencadenar consecuencias económicas y políticas a nivel global.
-EFE-