La joven española Noelia Castillo, de 25 años, falleció tras recibir el procedimiento de eutanasia, luego de un proceso legal y médico que se extendió por casi tres años.
La paciente sufría dolores crónicos e incapacitantes derivados de lesiones irreversibles y problemas de salud mental, lo que motivó su solicitud de muerte asistida, aprobada por autoridades sanitarias en Cataluña y ratificada por distintas instancias judiciales.
El caso fue impugnado por su padre, sin embargo, tribunales españoles y europeos confirmaron que cumplía con los requisitos legales establecidos.
Su fallecimiento ha reabierto el debate en España sobre la ley de eutanasia, entre quienes defienden el derecho a una muerte digna y quienes piden mayor protección para personas vulnerables.
-EUROPA PRESS-