El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó a Beijing para reunirse con el mandatario chino Xi Jinping en una cumbre marcada por la guerra comercial y el conflicto en Irán.
La visita, la primera de un presidente estadounidense a China en nueve años, busca estabilizar la relación entre las dos principales economías del mundo y avanzar en acuerdos comerciales sobre agricultura, energía y tecnología.
Trump adelantó que insistirá en abrir más el mercado chino a empresas estadounidenses y abordará temas sensibles como Taiwán, las exportaciones petroleras de Irán y la participación de China en asuntos de seguridad internacional.
En la delegación estadounidense participan empresarios como Elon Musk, Tim Cook y Jensen Huang, mientras que funcionarios de ambos países negocian mantener la tregua arancelaria alcanzada el año pasado.
-EFE-