El gobierno de China llamó a detener de inmediato los ataques en Medio Oriente, ante la creciente tensión entre Estados Unidos, Israel e Irán.
La portavoz de Exteriores, Mao Ning, advirtió que la vía militar no resolverá el conflicto y podría afectar la economía y la seguridad energética global.
El país asiático propuso un alto al fuego inmediato, garantizar la protección de civiles y reactivar las negociaciones diplomáticas.
Asimismo, planteó colaborar con Bahréin y respaldar esfuerzos de mediación internacional.
China reiteró que no existe una solución militar y urgió a las partes a priorizar el diálogo para alcanzar la paz.
-EFE-