En una reciente entrevista con Women's Health, la actriz Eiza González recordó que se sentía muy insegura durante sus inicios en Hollywood al no tener el inglés como lengua materna, especialmente en proyectos donde no podía apoyarse en el español.
Su primer gran reto en este sentido fue la película Baby Driver (2017), donde trabajó completamente en inglés.
“Me sentía muy insegura de que el inglés no fuera mi primer idioma”, explicó la actriz. También confesó que al principio pensaba: “Sentía que nunca iba a tener la naturalidad que se necesita”.
Según contó Eiza, actuar en otro idioma implicaba un esfuerzo adicional, ya que no podía reaccionar de forma automática como lo haría en su lengua materna.
“Cuando hablas en tu idioma, reaccionas en tu idioma, y tener que fingir eso porque no estás en tu lengua natural es algo que a veces la gente da por hecho”, aseguró la actriz de Lola... érase una vez.
(Quien)