El director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, denunció que el grupo criminal “Los Ardillos” mantiene cercadas comunidades indígenas de Chilapa, Guerrero, para desplazar a familias y debilitar a la policía comunitaria.
El activista señaló que la violencia ha dejado asesinatos, desapariciones y más de dos mil personas afectadas en comunidades como Alcozacán, Tula y Chicotlán. También acusó abandono institucional e impunidad en la región.
Ante la crisis, fuerzas federales desplegaron más de mil 200 elementos de seguridad, además de apoyo médico y humanitario.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que el gobierno mantendrá presencia permanente en la zona y aseguró que continuarán las investigaciones para atender la violencia y proteger a las comunidades indígenas.
-ARISTEGUI NOTICIAS-