La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó en primera discusión una reforma que permitiría la entrada de inversión privada al sector eléctrico, tras más de 15 años de control estatal.
La propuesta contempla que empresas privadas, mixtas o con participación minoritaria del Estado puedan generar, distribuir y vender energía mediante concesiones otorgadas por el gobierno, con plazos de hasta 25 años prorrogables. Además, plantea tarifas ajustadas al costo real del servicio para garantizar rentabilidad a los operadores.
El gobierno venezolano sostiene que la medida busca modernizar la infraestructura y enfrentar los constantes apagones que afectan al país, especialmente en regiones petroleras clave. Sin embargo, la iniciativa aún requiere una segunda votación en el Parlamento para convertirse en ley.
-EL FINANCIERO-