El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum analiza la posibilidad de aplicar un impuesto a las grandes fortunas como parte de un sistema tributario más justo y progresivo.
La propuesta tomó fuerza tras la participación de México en la Cumbre en Defensa de la Democracia, realizada en Barcelona, donde líderes internacionales discutieron medidas para combatir la desigualdad.
Especialistas del Observatorio Fiscal Internacional estiman que un impuesto de entre dos y tres por ciento a patrimonios superiores a 100 millones de dólares podría generar hasta 15 mil millones de dólares anuales para el país. Aunque Hacienda reconoce que la medida está bajo análisis, hasta ahora no existen conversaciones formales para implementarla.
-EL SOL DE MÉXICO-