Al menos 82 personas murieron tras una explosión de gas en una mina de carbón en la provincia de Shanxi, al norte de China, considerada una de las tragedias mineras más graves del país en los últimos años.
Equipos de rescate continúan la búsqueda de sobrevivientes entre túneles inundados, mientras dos personas permanecen desaparecidas y decenas más reciben atención médica por intoxicación con gases tóxicos.
El presidente Xi Jinping ordenó una investigación a fondo para esclarecer las causas y castigar a los responsables. Autoridades locales señalaron posibles violaciones graves a normas de seguridad y anunciaron inspecciones en toda la industria minera del carbón.
-EFE-