El Gobierno de México rechazó categóricamente los señalamientos sobre una supuesta intervención en los procesos políticos de Estados Unidos a través de su red consular.
La Secretaría de Relaciones Exteriores calificó estas acusaciones como falsedades sin sustento y reiteró que la política exterior mexicana se basa en los principios de no intervención y respeto a la soberanía.
La respuesta surge tras la difusión de un libro promovido por el presidente estadounidense Donald Trump, en el que se acusa al Gobierno mexicano de usar la migración con fines políticos.
La Cancillería subrayó que los consulados mexicanos en Estados Unidos se limitan a tareas de protección y asistencia consular, en apego a la Convención de Viena y a la legislación estadounidense.
Con información de EFE.